El presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, encendió la polémica al reconocer serias fallas en el desarrollo de los comicios del 12 de abril y confirmar que se está evaluando incluso la anulación total del proceso electoral.

Durante su presentación ante el Congreso, el titular del ente electoral no solo admitió un escenario caótico, sino que lanzó duras críticas contra la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), señalando desorden, omisiones y una preocupante falta de control en etapas clave.
Burneo reveló hechos alarmantes: cédulas de votación fuera de custodia oficial, ausencia de fiscalización, falta de presencia policial y hasta traslado de material electoral en vehículos particulares. Situaciones que, según advirtió, comprometen seriamente la transparencia del proceso.
Además, desmintió la versión inicial de la ONPE sobre el traslado del material electoral, marcando distancia y evidenciando una grave desconexión entre instituciones. También cuestionó que no se informaran a tiempo los problemas logísticos, lo que impidió tomar acciones preventivas.
El panorama se agrava con la confirmación de que 211 mesas de sufragio no fueron instaladas a tiempo, principalmente en Lima, obligando a extender horarios y generando mayor desorden.

En el ámbito tecnológico, el titular del JNE indicó que el problema no fue la falta de equipos, sino la mala implementación, especialmente en el sistema digital. Incluso reveló que se descartó el voto digital por falta de preparación de la ONPE, advirtiendo que su uso pudo haber generado un escenario aún más crítico.
Las declaraciones de Burneo han desatado una ola de cuestionamientos y elevan la tensión política, mientras crecen las voces que exigen una revisión profunda del proceso… y no descartan su anulación total.
