3 Feb 2026, Mar

Carro del crimen en Comas: vehículo que transportaba a madre asesinada habría sido propiedad de alias “El Jorobado”

Un nuevo hallazgo en la investigación del asesinato de Xiomara Flores Bazán, madre de familia abatida a tiros frente a sus hijas en Comas, podría aportar pistas decisivas para esclarecer el crimen. El auto en el que viajaba la víctima —un Audi Q3 gris— habría pertenecido anteriormente a Adán Lucano Smith Cotrina, alias “El Jorobado”, cabecilla vinculado al cobro de cupos en Lima Norte y con múltiples investigaciones en su contra.

De acuerdo con registros públicos, el Audi Q3 modelo 2016 fue transferido a los padres de la víctima en diciembre de 2021 por un precio muy inferior al valor de mercado en esa fecha. Antes de eso, en octubre del mismo año, el vehículo figuraba a nombre de “El Jorobado”.

El trágico suceso ocurrió la noche del jueves 18 de septiembre en el cruce de las avenidas Túpac Amaru y Los Incas, en el distrito de Comas. Xiomara Flores conducía junto a sus hijas cuando fue interceptada por sicarios que dispararon directamente hacia la ventanilla del lado del conductor. Tras el ataque, el vehículo colisionó contra un poste. Flores fue trasladada al hospital Sergio Bernales, donde falleció; sus hijas resultaron gravemente heridas.

Fuentes policiales señalan que Luis Vargas Marín, alias “Loco Joe”, podría ser el autor intelectual del ataque. También se investiga si este crimen forma parte de la creciente guerra entre bandas delictivas que pugnan por el control territorial y económico en Lima Norte, principalmente entre grupos asociados a “El Jorobado” y “El Monstruo”.

Familiares de la víctima han rechazado que Xiomara Flores tuviera vínculo alguno con actividades criminales, aunque reconocen que su esposo, apodado “Pichón”, ha sido mencionado en investigaciones policiales que lo relacionan con la red delictiva de “El Jorobado”.

“El hecho de que el vehículo haya pasado por manos de ‘El Jorobado’ refuerza la hipótesis de que este asesinato puede no haber sido un hecho al azar”, declararon fuentes de la Policía. Hay indicios de que el blanco real del atentado podría haber sido el esposo de la víctima o personas cercanas a él.

Las autoridades continúan con las pericias al vehículo, análisis de cámaras de video y testimonios de testigos para determinar la cadena de responsabilidad y confirmar si este homicidio responde realmente a un ajuste de cuentas criminal.

Este caso refleja no solo la violencia que azota a Lima Norte, sino también la fragilidad del Estado para frenar el avance del crimen organizado. La falta de políticas públicas firmes en seguridad ciudadana, sumada a la constante pugna entre mafias, pone en evidencia la desconexión de las autoridades con una realidad que golpea día a día a los barrios más vulnerables. La política se queda en discursos, mientras las calles se convierten en campo de batalla del hampa.