Una lamentable tragedia enluta nuevamente las carreteras del sur del país. En horas de la madrugada, un ómnibus interprovincial de la empresa Crespo Tours, que cubría la ruta Puerto Maldonado–Cusco, se despistó y volcó a la altura del puente Fortaleza, en el distrito de Quincemil, provincia de Quispicanchi, dejando un saldo preliminar de tres personas fallecidas y veintidós heridos.
Según los primeros reportes de la Policía, el siniestro ocurrió cuando el vehículo descendía por un tramo de pronunciadas curvas, característico de esta zona de la carretera Interoceánica Sur, una vía que conecta la selva con la sierra sur y que, por su geografía y condiciones climáticas, presenta un alto índice de accidentes. En el momento del hecho, la pista se encontraba húmeda debido a lluvias intermitentes registradas durante la noche, lo que habría reducido la adherencia de las llantas al asfalto.
Testigos que viajaban a bordo indicaron que el bus, tras perder el control en una curva, se salió de la vía y terminó volcando a un costado de la carretera. El impacto provocó que varios pasajeros quedaran atrapados entre los asientos y que el techo de la unidad sufriera daños considerables.
Personal de la Policía Nacional, serenazgo y brigadas de rescate de la zona acudieron al lugar para asistir a los heridos y trasladarlos de inmediato al Centro de Salud de Quincemil. Algunos de ellos, por la gravedad de sus lesiones, fueron derivados a hospitales de mayor capacidad en Cusco.
El Ministerio Público y peritos de tránsito han iniciado las diligencias correspondientes para determinar las causas exactas del siniestro. No se descarta la hipótesis de que una falla mecánica o un exceso de velocidad hayan influido en la pérdida de control del vehículo.
Las autoridades recordaron a las empresas de transporte la necesidad de reforzar los controles técnicos de sus unidades y capacitar a sus conductores, especialmente en rutas de alto riesgo como esta. También instaron a los pasajeros a usar el cinturón de seguridad durante todo el viaje, una medida que puede reducir considerablemente la gravedad de las lesiones en casos de accidentes.
Este accidente evidencia la falta de inversión y fiscalización en infraestructura vial por parte del Estado. Mientras se priorizan proyectos políticos de alto impacto mediático, tramos peligrosos como el de Quincemil siguen sin recibir mejoras ni señalización adecuada, dejando a los pasajeros expuestos a tragedias evitables.

