La posibilidad de que el papa León XIV no visite la región Piura durante su recorrido por el Perú ha encendido las alarmas entre autoridades, fieles y ciudadanos. Tras conocerse que la delegación del Vaticano habría dejado a Piura fuera del itinerario previsto para noviembre de este año, el alcalde provincial de Chulucanas, Dr. Richard Baca Palacios, expresó su preocupación y cuestionó la escasa participación del Gobierno Regional de Piura en las gestiones realizadas hasta el momento.

El burgomaestre sostuvo que los esfuerzos para conseguir la llegada del Santo Padre han sido impulsados prácticamente en su totalidad desde la provincia de Chulucanas, sin el respaldo que, según afirmó, esperaban de la administración regional. Para la autoridad edil, una visita de esta magnitud requería el compromiso articulado de todos los niveles de gobierno.

Richard Baca – Alcalde de Morropon Chulucanas

“El Gobierno Regional no nos ha apoyado absolutamente en nada. Todo ha sido esfuerzo desde la provincia. No ha habido un involucramiento como el caso del gobernador de Lambayeque, quien ha estado presente en las gestiones y ha demostrado un mayor peso político”, declaró Richard Baca Palacios.

Lucho Neyra – Gobernador Regional de Piura

De acuerdo con el alcalde, durante las coordinaciones sostenidas con representantes de la Iglesia Católica se les informó que uno de los principales factores que impedirían la llegada del Sumo Pontífice estaría relacionado con la disponibilidad de un recinto que reúna las condiciones necesarias para albergar una concentración masiva de fieles, además de garantizar un adecuado plan de seguridad.

Sin embargo, la autoridad provincial aseguró que Chulucanas sí dispone de una explanada de aproximadamente 25 hectáreas que podría convertirse en el escenario ideal para recibir al Vicario de Cristo, así como a miles de peregrinos provenientes de diferentes regiones del país.

Asimismo, indicó que aún existe la posibilidad de revertir este escenario si las autoridades nacionales, regionales, locales y el sector privado logran actuar de manera coordinada y con la rapidez que exige la situación.

En ese contexto, diversos sectores consideran que todavía existe una ventana de oportunidad para que Piura sea incorporada al recorrido papal. Para ello, será indispensable acelerar las coordinaciones institucionales, fortalecer el plan logístico y garantizar que la organización del evento cuente con el respaldo necesario.

Uno de los aspectos que podría marcar la diferencia es la implementación, en el más breve plazo, de un mecanismo que permita canalizar aportes privados destinados a financiar parte de la infraestructura temporal, la logística, la seguridad y otros requerimientos propios de una visita de esta magnitud. La participación del sector empresarial podría convertirse en un soporte clave para demostrar que la región está preparada para asumir el reto.

Especialistas coinciden en que los grandes eventos internacionales suelen desarrollarse mediante un trabajo conjunto entre el Estado y la empresa privada. Bajo ese esquema, es posible movilizar recursos, acelerar procesos y atender exigencias organizativas que, en muchos casos, superan la capacidad presupuestal inmediata de las entidades públicas.

Papa Leon XIV

La eventual visita del papa León XIV no representaría únicamente un acontecimiento religioso. También tendría un enorme impacto social, cultural, turístico y económico para Piura, generando movimiento comercial, ocupación hotelera, dinamismo en los servicios y una importante proyección nacional e internacional para la región.

El vínculo entre el Santo Padre y Chulucanas fortalece aún más la expectativa de la población. Durante su labor pastoral, el ahora papa León XIV desarrolló un intenso trabajo evangelizador y social en la provincia, colaborando con la Catedral Sagrada Familia y visitando numerosas comunidades rurales, donde dejó un profundo recuerdo entre quienes compartieron su misión.

Precisamente por esa historia en común, miles de piuranos consideran que la región merece formar parte del recorrido apostólico y confían en que todavía sea posible reconsiderar la decisión inicial.

Las declaraciones del alcalde Richard Baca Palacios han reabierto el debate sobre el nivel de compromiso que deben asumir las autoridades regionales frente a acontecimientos de trascendencia nacional e internacional. Para muchos ciudadanos, este es el momento de dejar de lado diferencias políticas y concentrar todos los esfuerzos en un objetivo común.

Aún no todo está definido. Mientras exista la posibilidad de presentar alternativas viables y demostrar que Piura reúne las condiciones necesarias para recibir al Santo Padre, la región mantiene viva la esperanza de formar parte de una visita que quedaría marcada para siempre en la historia de miles de familias piuranas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *