Tras una reunión con el ministro de la Producción, Sergio González, los pescadores artesanales de Piura y Lambayeque decidieron poner fin al paro que mantenían, pero sin bajar la intensidad de sus reclamos: han otorgado al Gobierno Central un plazo de 48 horas para que publique la modificación de la resolución que establece la cuota de pesca del recurso hidrobiológico en disputa.
Los pescadores habían iniciado medidas de fuerza y bloqueos en tramos de la Panamericana Norte para presionar la revisión de la cuota de pota, considerada insuficiente por los gremios. En el diálogo con el titular de Produce se alcanzó un acuerdo técnico que incluye realizar cinco salidas adicionales de pesca hasta fin de año, distribuidas entre octubre, noviembre y diciembre, bajo la condición de evaluaciones científicas previas, según precisó el Ministerio.
“Este acuerdo permite que más de 6 000 embarcaciones artesanales participen en faenas”, comentó Juan Fiestas Martínez, representante de los pescadores de San José (Piura), uno de los que negoció en la mesa técnica.
No obstante, los dirigentes dejaron claro que la tregua es temporal: “Hacemos este gesto confiando en que el Estado cumplirá lo pactado. Pero si no vemos acción, volveremos a las calles”, señalaron los líderes pesqueros al anunciar el ultimátum.
El Ministerio de la Producción, por su parte, indicó que también se ha contemplado la participación de los pescadores en tareas de monitoreo científico, como la operación Humboldt programada para noviembre, y muestreos de recursos con el apoyo del IMARPE.
Este desenlace pone el foco sobre una más de las crisis latentes en el sector pesquero artesanal: que la gestión estatal no solo escuche las demandas, sino actúe rápidamente en un contexto donde miles de familias dependen de decisiones técnico-políticas para su sustento diario.

