3 Feb 2026, Mar

Fiscalía investiga compra de 1 130 uniformes por S/ 89 900 en el Hospital de Chancay

La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Huaura abrió una investigación preliminar contra cuatro funcionarios del Hospital de Chancay, tras denunciarse una compra sospechosa de pantalones y chaquetas para el personal asistencial por un valor de S/ 89 900.

Según documentos oficiales, la denuncia ciudadana fue presentada el 19 de agosto de 2025, señalando posibles sobreprecios en adquisiciones de insumos médicos, materiales de limpieza, uniformes y otros suministros.

En particular, uno de los contratos bajo escrutinio es el N.º 009-2025-GRL, suscrito el 17 de julio de 2025 con el consorcio Trading Prada, integrado por Trading & Integral Solutions S.A.C. y Negocios Corporativos Prada E.I.R.L. Dicho contrato contempla la entrega de 1 130 prendas —pantalones y chaquetas— con un precio unitario de S/ 79.50, lo que suma el monto total observado.

En la descripción del proyecto figura como “Adquisición de uniforme del personal asistencial del Hospital de Chancay y SBS – ‘Dr. Hidalgo Atoche López’”, detallando que las vestimentas serían para profesionales y personal de distintas áreas: psicología, nutrición, farmacia, enfermería, obstetricia, limpieza, lavandería y trabajadores sociales, entre otros.

La Fiscalía ha asignado el caso bajo la carpeta fiscal 170-2025. Los investigados son el director administrativo del hospital, el jefe de la Unidad de Logística, la abogada de la Dirección Administrativa y el responsable del Área de Bienestar del Personal.

La indagación tiene como objetivo determinar si hubo irregularidades o responsabilidades penales en la gestión de la contratación durante la administración del director Carlos Pau Dulanto.

Este caso se suma al creciente escrutinio que enfrentan entidades públicas y autoridades regionales respecto al uso de recursos del Estado en adquisiciones. En contextos electorales o de fuerte presión ciudadana, hechos como este alimentan la percepción de que los mecanismos de control estatal siguen siendo vulnerables frente al clientelismo o la sobrevaloración. Las autoridades involucradas deberán responder no solo ante la Fiscalía, sino también ante la opinión pública, exigida ahora a una mayor transparencia y rendición de cuentas.