En una operación coordinada entre Serenazgo de Santa María, policías y autoridades municipales, se consiguió la detención de dos ciudadanos venezolanos acusados de haber asaltado un minimarket en el distrito de Carquín. Durante su huida efectuaron disparos y, para evadir la captura, ingresaron a viviendas en el sector Pampa de Ánimas, acción que intensificó la movilización policial.
El hecho se desencadenó luego de que el Serenazgo de Santa María recibió la alerta de que la mototaxi empleada en el robo se desplazaba con dirección a su jurisdicción. Inmediatamente, se inició una persecución, durante la cual los presuntos asaltantes respondieron con disparos. La persecución avanzó por la avenida Centenario hasta culminar en la zona conocida como Los Mangales, Pampa de Ánimas baja. En ese punto, los sospechosos intentaron dispersarse por campos de cultivo y callejones hasta en rutas variadas.
Con el apoyo del personal policial y del Serenazgo de distritos vecinos, se logró capturar a dos de los tres implicados. A uno de ellos se le intervino con un arma de fuego en su poder. La rapidez de la operación, sumada a la colaboración vecinal, fue decisiva para el desenlace del caso.

Ambos detenidos fueron trasladados a la comisaría de Cruz Blanca, donde quedarán a disposición de las autoridades para las diligencias de ley. El uso de armas de fuego y la obtención de valiosa información de los vecinos consolidaron el éxito del operativo.
Hechos como este reflejan una problemática que trasciende la seguridad ciudadana y pone en debate la eficacia de las políticas migratorias y de control del crimen en el país. Si bien es cierto que la mayoría de migrantes busca trabajar de manera honesta, la participación de extranjeros en hechos delictivos suele ser usada como bandera política para endurecer discursos y justificar medidas de corte populista.
La captura en Santa María evidencia la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre serenazgos, policía y ciudadanía, pero también revela la urgencia de políticas claras en seguridad y migración que no solo respondan a los delitos, sino que prevengan su ocurrencia. De lo contrario, los espacios políticos continuarán utilizando la inseguridad como argumento de campaña, sin plantear soluciones estructurales que garanticen un verdadero orden y convivencia.

