3 Feb 2026, Mar

Alarma en Nasca: 200 personas invaden ilegalmente las Líneas de Nasca y ponen en riesgo valioso patrimonio cultural

En un preocupante episodio ocurrido en la madrugada del sábado 30 de agosto, aproximadamente 200 personas ingresaron de forma ilegal a la zona intangible del Paisaje Arqueológico Telar de Buena Fe, parte del Área de Reserva Arqueológica “Líneas y Geoglifos de Nasca”, Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Las personas implicadas instalaron campamentos improvisados, demarcaron espacios con piedras y cal, e incluso utilizaron esteras y palos en un claro intento de posesión, en un terreno que carece de cercado o vigilancia permanente.

El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ica, activó de inmediato el Sistema de Gestión del Patrimonio Cultural del Territorio de Nasca y Palpa, coordinando trabajo conjunto con la Municipalidad Provincial de Nasca, la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público.

En la primera inspección, los representantes del Ministerio y el fiscal de turno exhortaron formalmente a los invasores a dejar el lugar. Aunque parte del grupo accedió inicialmente, un reducido número permaneció, lo cual motivó una segunda intervención policial durante la tarde, logrando que todos se retiraran de manera voluntaria. El personal de conservación confirmó posteriormente que el área había quedado completamente libre.

“Aunque se logró el desalojo, la vulneración de un espacio intangible como este representa un atentado inaceptable contra nuestro patrimonio cultural”, enfatizó un alto funcionario del Ministerio de Cultura, reafirmando el firme compromiso estatal con la protección de bienes que pertenecen a toda la nación.

La Dirección Desconcentrada de Cultura de Ica anunció que ya está en marcha un plan de recuperación y conservación del área afectada, que incluye limpieza de marcas, evaluación de posibles daños arqueológicos y revisión de hitos de protección. Asimismo, se contempla reforzar la vigilancia preventiva en sectores más vulnerables del complejo.

El geoglifo del Telar de Buena Fe, atribuido a la civilización Nazca entre los siglos I y III d.C., constituye un complejo geométrico de líneas, espirales y trapecios, interpretado como una representación simbólica vinculada al agua y la fertilidad. Su conservación depende del equilibrio natural del terreno, frágil ante cualquier intervención humana no autorizada.

Este incidente pone de manifiesto nuevamente la vulnerabilidad que enfrentan las zonas arqueológicas sin resguardo físico permanente, y expone la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y sanción ante invasiones.

“La invasión de zonas de amortiguamiento y áreas naturales constituye una infracción que afecta a toda la comunidad, tanto en su bienestar ambiental como en su desarrollo cultural y turístico”, advirtió la Gerencia de Turismo de Nasca, subrayando la repercusión del hecho sobre la comunidad local.

Este suceso evidencia la fragilidad del patrimonio cultural y la urgencia de implementar medidas de protección más efectivas, incluyendo vigilancia constante, cierre físico de zonas vulnerables, y una coordinación interinstitucional sólida. La ciudadanía también tiene un papel clave en denunciar y defender el legado ancestral que pertenece a todos los peruanos.